Alonso reafirma su compromiso solidario con una campaña navideña dirigida a la infancia
En línea con los valores que rigen su actividad y su política de responsabilidad social corporativa, Grupo Alonso ha querido responder al llamamiento realizado por la Fundación Mensajeros de la Paz. Este año, ha hecho hincapié en la grave situación de pobreza por la que atraviesan miles de familias en nuestro país.
Nutrición e higiene
En concreto, la organización no gubernamental que coordina el Padre Ángel García Rodríguez, ha solicitado ayuda urgente para asistir a los más pequeños en sus necesidades básicas de alimentación e higiene.
Con el objetivo de maximizar la eficacia de esta campaña solidaria, todo el personal de Grupo Alonso se ha involucrado en reunir la mayor cantidad posible de aquellos productos que más cuestan de conseguir: potitos, leche en polvo, papillas, pañales y cremas dermatológicas.
A lo largo de un mes, en las distintas sedes de las empresas del grupo se han habilitado puntos de recogida en los que cada uno de los empleados ha podido aportar su granito de arena y colaborar con esta causa. Además, también se ha dispuesto la posibilidad de efectuar donaciones en efectivo que se destinarán íntegramente a comprar estos productos.
Un equipo humano volcado con la solidaridad
Un año más, la reacción de todos los que día a día trabajan y colaboran con Grupo Alonso ha estado a la altura y se han superado las expectativas. Este material, que ya ha sido entregado en el almacén que la fundación tiene en Madrid, se ha visto notablemente incrementado con la participación por parte de la compañía, que ha realizado una aportación equivalente al importe de todo lo recaudado. En total se han recolectado más de 3.000 kilos de productos infantiles de primera necesidad.
La campaña solidaria de Navidad es ya una tradición consolidada dentro del grupo. Estas acciones de carácter social se canalizan en cada ocasión apoyando a diferentes asociaciones. En años anteriores organizaciones como Cáritas, Casa de la Caridad, Cruz Roja o Fundación Teodora han sido los destinatarios de la solidaridad de los trabajadores.
Una historia de más de medio siglo
En 1962, con un camión y el trabajo de sus propias manos, Francisco Alonso sentó los cimientos del grupo empresarial multisectorial que hoy es Alonso. Ese mismo año, el padre Ángel García, ponía en marcha una pequeña asociación destinada a mejorar las condiciones de vida de ancianos y niños sin hogar.
De entrada, dos escenarios distintos pero con unos principios y herramientas muy similares: el trabajo y una firme convicción en el poder del ser humano para moverse y cambiar las cosas.
A día de hoy, medio siglo después, la Fundación Mensajeros de la Paz es una asociación presente en más de 50 países, que ha conseguido proporcionar una vida digna a más de 80.000 personas.
Su incansable labor y los valores universales que rigen sus actividades se han convertido en un ejemplo para muchos y le ha llevado a ser distinguida con el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia.









